Toca cambiar de silla a Bebé Experto. Ya ha alcanzado el peso aconsejado y en el grupo 0 va metido con calzador. Además va más rato sentado que tumbado y va a acabar con tableta de chocolate de tanto ejercer los abdominales. ^_^
Instalo en mi coche una silla multigrupo muy apañada que me regalaron mis padres. Mi coche es para uso urbano. Lógicamente el bebé tiene que ir muy bien asegurado pero no considero necesario tener lo mejor de lo mejor en cuanto a protección. No obstante, la silla en cuestión está muy bien.
La otra abuela nos regala otra silla para el coche de papá, con el que haremos viajes más largos. Lo que implica carriles de doble vía y mayor velocidad. Como ella no entiende mucho, deja de nuestra mano la elección. Y ahí empiezan los problemas, porque esta vez sí queremos lo mejor en cuanto a protección y seguridad.
Nos informamos en la tienda de puericultura a la que vamos habitualmente y cuyos dependientes están muy bien formados y no escatiman en explicaciones y demostraciones prácticas. Salimos de allí bastante convencidos pero, no obstante, me pongo a buscar información por la red. ¿Quién me mandaría a mí?.
Y el siguiente motivo es una manía personal. No me gusta nada que en caso de colisión frontal el bebé reciba el impacto en toda la zona blanda del abdomen.
Eso si, para ciudad o velocidades inferiores a 60 km/h por lo visto es una opción muy muy a tener en cuenta.
Nota para los que tienen hijos escapistas y habían descartado el arnés frente al cojín de retención. Existe un accesorio anti-evasión para evitar que saquen los brazos y no es demasiado caro. Ronda los 30 € y se fabrica en dos tallas (máximo hasta los 4 años).
Siguiendo con los test, y por si tuvieramos poco, están los test de la OCU (hay que registrarse en la página) y los de RACC ,que según he podido apreciar, no están totalmente actualizados.
Pero no acaba aquí la cosa, noooooo. Ahora llegan los suecos y sacan el PLUS TEST, test cuyo punto fuerte es la contramarcha.
Pero la contramarcha también es algo que descartamos.
Por un lado, para instalarla, necesitas un vehículo muy espacioso. Y desde luego no entra en nuestros planes cambiar de coche. Nos gusta el que tenemos y no necesitamos tener un coche familiar, tipo ranchera, monovolúmen...etc.
Y por otro lado, consideramos que la contramarcha (vaya con la palabrita... ejem...) es la mejor opción para un bebé de 15 meses, pero no para un niño de 4 años.
En vista de las imágenes que hemos ido analizando, y de la exposición que vimos el día que fuimos a informarnos a la tienda de puericultura, para que un niño de 4 años quepa medianamente cómodo, tendría que viajar en verano, por aquello de la ropa ligera. Y descalzarse antes de meterse en la silla, que con zapatos a lo mejor no le caben los pies. Y en este caso da igual coche pequeño que furgoneta. El espacio para el niño sigue siendo el mismo.
Por si acaso, también nos hemos estudiado la nueva normativa I size que quiere aprobar el gobierno, en la que tanto se ha hablado sobre la contramarcha, pero que curiosamente, será obligatoria sólo hasta los 15 meses. La principal función de esta normativa es la de clasificar las sillas basándose en las medidas del niño en lugar de en el peso como se hace ahora según la normativa actual ECE R44. Normativa, esta última, que cumplen obligatoriamente todas las sillitas del mercado y por la que, ilusa de mí, había dado por hecho de que TODAS las sillas eras seguras sin excepción. Hasta que dí con las dichosas comparativas de ensayos y pruebas en las que, desde luego, hay diferencias notables entre unas sillas y otras.
Mi pregunta es ¿y todos estos ensayos son totalmente veraces y transparentes?. O... conociendo cómo hacemos las cosas en España, ¿hay algún interés económico de fondo?.
Conclusión. Volvemos a la tienda de puericultura con toda esta información bien mascada, nos volvemos a dejar asesorar y acabamos comprando "la silla más segura jamás fabricada" (eso dice la publicidad) por cierta marca alemana de renombre, y que ya nos había aconsejado en nuestra primera visita. Cierto es que en aquel entonces nos sorprendió gratamente uno de sus puntos fuertes, que es el súper grosor que tiene el anclaje para el isofix.
Ni que decir hay que las conclusiones y motivos de elección o descarte de un sistema u otro de retención que he expuesto aqui, son totalmente SUBJETIVOS.
Ojalá no tengamos que probar nunca su resistencia y efectividad. Aunque, a pesar de todo, y aunque nos hubieramos decidido por alguna otra silla, estoy convencida de que Bebé Experto iba a ser el pasajero más seguro del vehículo.
