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jueves, 27 de marzo de 2014

Los prescindibles

¿Cuántas veces hemos hecho listas durante el embarazo y hemos leído y/o recibido recomendaciones sobre artículos indispensables para el bebé?.  ¿Y cuántas veces nos hemos encontrado después con que muchos de ellos no nos hacen ningún servicio y se convierten en un cacharro más?.
Hoy voy a hacer un listado de mis prescindibles. ¡Ojo! Digo mis prescindibles porque se trata de una valoración total y absolutamente subjetiva.
Por suerte muchos de ellos me los prestaron.

- Termómetro para la bañera.
Entre que mi ducha desde donde relleno la bañerita es termostática y que al simple tacto se nota cuando el agua está agradable, me parece un objeto totalmente inútil.


- Pera manual para los mocos.
No he llegado ni a estrenarla.

- Sacamocos con sistema de aspiración.
Un foco de infección para el adulto que lo utilice y según los pediatras, nada recomendable para el niño. Aunque he de admitir que por pura ignoracia y recomendariones durante las clases de preparación al parto lo utilicé durante su primer resfriado.

- Termómetro de chupete.
Lo escupe antes de tiempo y adiós medición.


- Termómetro digital.
En este caso no es que sea prescindible, pero le gana por goleada el termómetro instantáneo de infrarrojos, mucho más fácil de utilizar con bebés. He de añadir que el que utilizo yo tiene gran precisión. Tampoco van mal las tiras de contacto con la frente. Yo las he utilizado para contrastar temperaturas.


- Cortauñas.
Venía en un botiquín básico de recién nacidos. Ni lo he tocado. Con la tijera roma se apuran mejor las puntas.

- Reductor de Maxi Cosi.
 En mi caso me lo dejaron, pero reducía tanto tanto que no cabía el bebé.

- Esterilizador de biberones para microondas.
Tooooooodo lo del nene va al lavavajillas. A la bandeja superior para ser exactos. Luego me encuentro con que va chupando las patas de la silla, pero ese es otro capítulo jeje.

- Calentador de biberones.
Totalmente inútil. De un tamaño standard en el que no caben distintos modelos de biberones. En mi caso, la mayoría. Además de que tarda un montón. Teniendo un microondas se puede prescindir de él perfectamente.
Limpiabiberones. Otra tontada. Como ya he comentado anteriormente, lavavajillas y listo.



- Robot de cocina para bebés.
Ni lo he sacado de la caja.

- Cucharita propia de vajilla para bebés.
Creo que tengo tres o cuatro modelos. Finalmente la que mejor me ha ido es la de acero inoxidable tamaño postre y ahora ya tamaño sopa.

- Bolsa de paseo para el carro.
La utilicé los primeros meses, creo que más por ilusión que por otra cosa. Ahora llevo lo imprescincible en la cesta del carro y en su mochila de la guardería.
Eso sí, me ha venido bien para las escapadas de fin de semana. Y fue la bolsa que utilicé para llevar al hospital. En fin, cualquier cometido menos para el que fue comprado.

- Intercomunicador.
Otro cacharro que ni he sacado de la caja. Y es que no necesito ningún artilugio. A la mínima lo oigo. Quizá la distribución de mi casa sea una ventaja en este sentido.

- Rodillo hinchable para estimular el gateo.
El diametro del rodillo es más grande de lo que puede abarcar el bebé. Se le escurre y se da un leñazo digno de esguince cervical. Por suerte parece que el pequeñín está hecho de goma. Pero él le ha encontrado utilidad. Lo ha convertido en saco de boxeo infantil.

Hay otra serie de objetos que me han parecido prescindibles incluso antes de comprarlos. Un taca-taca, un saltador, un parque...

Estoy convencida de que esta lista irá creciendo de manera directamente proporcional al crecimiento del peque, así que dentro de un tiempo, segunda parte.
Mientras tanto iré preparando la lista de los imprescindibles.