Hace dos días, el 5 de junio, se celebró el día mundial del medio ambiente. No se me ocurre mejor ocasión para desempolvar esta entrada que tenía por ahí a falta de unas últimas pinceladas.
Con cada cambio de temporada, vuelve la tediosa tarea de cambio de ropa en el armario. Y en el trajín de prenda va, prenda viene, alguna tiene que quedarse por el camino, porque, aunque para mí quisiera el vestidor de Carrie Bradshaw, la realidad es que tengo un humilde armario con capacidad limitada.
Asi pues, hago tres montones. Uno con la ropa que me gusta y seguro que me pongo, otro con la que quizás me ponga en ocasiones puntuales y el último con la que muy probablemente no me pondré.
En éste es donde están aquellos vaqueros favoritos que guardo, temporada tras temporada, con la esperanza de que se pongan otra vez de moda, "porque la moda es cíclica" y servidora muy sentimental.
Esa camisa tan mona, pero que tiene una cremallera incómoda que se me clava y me pica. La camiseta fondo de armario pega con todo, que está totalmente desgastada de la cantidad de veces que me la he puesto. El vestido que compré, que nunca me llegué a poner porque no me convencía y que aún tiene hasta la etiqueta... La blazer gris perla, tan elegante y ponible (*), si no fuera porque la compré de la talla 34. ( No sé con qué ojos me miré al espejo ese día. A lo mejor era de esos que dicen que están trucados ¬¬ ).
* Nota aclaratoria: odio la palabra "ponible", juré que nunca la usaría. Ruego sinónimos, por favor!
El montón "que muy probablemente no me pondré" siempre acaba guardado en el canapé, por si acaso. Pero esta vez he hecho de tripas corazón, me he armado de valor y he preparado tres bolsas de ropa para su retirada definitiva.
Y a falta de contenedores para el reciclado de ropa (sin que nadie se me ofenda, he de admitir que mi querido País Vasco está a años luz de Zaragoza en cuanto a reciclaje de cualquier tipo de desechos), de pronto he recordado un folleto que cogí en una ocasión en uno de los H&M que frecuento, donde anunciaban una iniciativa ecológica interesante llamada ¡larga vida a la moda! y que aún conservo en el fondo de uno de los cajones de mi mesita de noche. Y los H&M, a diferencia de los contenedores, sí que están por todos lados.
La iniciativa consiste en entregar ropa usada en cualquiera de sus tiendas.
Ropa de cualquier tipo, de cualquier marca y en cualquier estado. Incluída ropa del hogar.
A cambio te dan un vale descuento de 5 € por cada bolsa entregada.
Eso sí, el vale es para utilizar en compras superiores a 30 € y no acumulables a otras ofertas.
Hay mucho tiempo para consumirlos. Los que me han dado a mí, por ejemplo, caducan el 30 de agosto del 2015.
En mi caso, cómo no, seguro que van derechitos a la sección de 0 a 2 años ^_^ y me temo que bastante antes de que llegue esa fecha.
Sin ir más lejos, hoy mismo he canjeado el primero en ropita de verano la mar de mona jiji.
No sé si esto es un mal común, y si os pasa también a vosotras, pero yo desde que soy mamá, cada vez que entro a alguna tienda multi-sección, acabo en la sección de bebés, arrastrada irremediablemente por un campo geomagnético inexplicable, digno de estudio en "Cuarto Milenio". ¡Quién me ha visto y quién me ve!.
Retomando el tema del cambio de ropa, mi trauma por librarme de ciertas prendas preciadas ha tenido su recompensa :-)
He aligerado de carga inútil mi armario, he hecho mi pequeña contribución al medio ambiente, he conseguido 15 eurillos y he sido capaz de admitir, pese a mi síndrome acusado de Peter Pan, que por muy chulos que fueran aquellos vaqueros, ni volverán a estar de moda, ni volveré a tener 20 años.
Pero eso sí, la mayor de las recompensas se la ha llevado mi ego. Aún lo estoy buscando de lo alto que ha subido!. XD
No me he podido resistir a ponerme los susodichos vaqueros por última vez. Tras tantas vivencias, corredurías y noches locas, no podía desecharlos sin más.
Y sí, después de casi dos décadas y un hijo, para mi gozo y alborozo, aún me sirven!. Olé, olé y olé.
Como testigo mudo del momentazo, este grato documento gráfico que guardaré cual reliquia hasta la posteridad ^_^









